En la actualidad, hay un proyecto en fase de estudio para construir un parque de “interés supramunicipal”, según la Junta de Andalucía.


Imágenes de la parcela concedida por el Ayuntamiento de Málaga para la construcción de una ciudad deportiva.

El estudio, encargado por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio al estudio Buró 4, de Sevilla, ha tenido un coste de 290.400 euros. Actualmente, se encuentra en fase de desarrollo, y no será entregado el diseño final del parque hasta el periodo comprendido entre finales de 2018 y principios de 2019. 

La extensión de dicho parque estará en torno a los 390.000 m𝟐, de los poco más del medio millón de metros cuadrados que tiene la parcela completa, la única virgen en el litoral entre las localidades de Málaga y Torremolinos. 

¿Qué ha ocurrido con la parte restante de la parcela? Pues que, con el plácet de la Junta de Andalucía, ha sido concedida a la fundación de la familia Al Thani, de forma gratuita, a cargo del bolsillo de todos los malagueños por un periodo no superior a los 75 años. 

Todo ello pese a las declaraciones de José Fiscal, consejero de Medio Ambiente del Ejecutivo andaluz, que en unas declaraciones vertidas en el Parlamento andaluz, aseguró que la parcela, al completo, no sufriría la agresión de ningún proyecto de edificabilidad. Obviamente, faltó a la verdad.

Hoy, la futura ciudad deportiva del Málaga, sospechamos en todo momento, no será destinada para uso exclusivo del principal club de fútbol de nuestra ciudad, sino que también será utilizada para albergar la estadía de preparación de equipos extranjeros, en invierno, y de los naciones, en época de verano. Todo ello supondrá un gran rédito económico que no contribuirá a la riqueza de los malagueños, ni de la ciudad, ni del propio club; sino mucho nos tememos que todo el dinero será desviado a una cuenta bancaria de Catar. Algo, que llegado el momento, sería inadmisible, si tenemos en cuenta que el Ayuntamiento de Málaga ha empleado 60 millones de euros en la adquisición completa de los terrenos del Arraijanal. Por consiguiente, el derecho de disfrute de esos terrenos, al completo, recae en el pueblo de Málaga, y no solo en una minoría privada.

El gran problema es que, tanto en Arraijanal, en el barrio de Guadalmar como en el Campo de Golf, el riesgo de inundabilidad, en caso de producirse lluvias intensas en la zona, sería bastante alto. Y, más aún si cabe, si se termina de construir la ciudad deportiva, la cual generaría un cuello de botella o embudo que anegaría rápida y fácilmente las viviendas más próximas de Guadalmar. 

Por consiguiente, y la única solución viable que desde LIBRES encontramos al problema, es reubicar la ciudad deportiva en los 125.000 m𝟐 que hay disponibles en la parcela de San Cayetano, dentro del distrito municipal de Puerto de la Torre. Ello supondría un importante motor para el desarrollo económico de una zona de Málaga muy castigada por la actual crisis socioeconómica.

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